NUEVA EN EL PARAISO

 




Un gran carisma como máscara para no demostrar que  a menudo tenía miedo, una vida pasada compleja y una cabeza como una pequeña caja llena de creencias, cultura, tradición y muchas supersticiones, esa noche  estaba en aquel reservado de la ciudad de Cali, un lugar que había escogido entre 3 que visite; en los anteriores no tuve suerte, en el primero no me aceptaron por no tener cirugías estéticas,  pase por el segundo  para ser entrevistada, me atendió una mujer desgreñada que me invito a entrar por una de las puertas de aquel  garaje de donde entraban y salían mujeres afros en su mayoría mal arregladas,  definitivamente no era un sitio donde yo quisiera estar, además había  que beber alcohol, no estaba acostumbrada a hacerlo. Estaba sentada en aquel mueble en el paraíso, esperando la entrevista, pensativa, cuestionando en mi interior si estaba segura de lo que iba hacer, enseguida se acerca un hombre de estatura baja, delgado, con un fuerte acento parecido al mío, esto hizo que sintiera un poco de confianza, fue muy amable, me pregunto donde más había trabajado, mi nombre, de donde era, al darse cuenta que era nueva en el tema, me cuestiono si estaba segura, también pregunto por el motivo que me impulsaba a hacerlo. Las instalaciones no eran las de un elegante hotel sin embargo todo se veía limpio, fui atendida de buena manera, aquel personaje me dio la bienvenida, me auguro éxito en lo que estaba por iniciar; la entrevista fue en un cubículo que usaban para que los clientes se sienten a dialogar con las chicas antes de ingresar a las habitaciones, en el lugar no se bebía alcohol, tampoco era un trabajo nocturno, pagaban a diario, acorde entonces empezar a trabajar al día siguiente, sin embargo no fue posible, porque esa misma noche llegó mi periodo, así que decidí ir por mis cosas a mi ciudad de origen  para empezar la semana siguiente.

Aquel 22 de enero del 2019 a la  1:00 pm me ubicaba en una sala  donde se sentaban todas las chicas a esperar que lleguen los clientes, me hice a un lado para observarlas, notaba como algunas estaban en  lencería, otras en vestidos cortos, sus maquillajes, peinados conversaciones, todo, la idea era aprender de ellas, yo fui en un vestido negro perfecto para ir de baile, estando allí sentada suena un timbre, las chicas empiezan a revoletear de un lado a otro, a retocar el maquillaje, la ropa, luego se acercan para observar por una pantalla quien ingreso al lugar, para ver si es algún conocido, con esto evitan que las descubran, muchas estaban allí a escondidas de su familia, como yo, luego todas se ponen de pie para hacer una fila,  solo sigo e imito lo que ellas hacen, en ese orden pasamos por un pasillo, allí estaba Alex en la puerta de su oficina, era el dueño del lugar, no fue tan amable como quien me entrevisto, sin embargo me observa y sonríe, es mi turno, respire profundo, trate de controlar mis nervios, pues mis piernas temblaban,  camine hacia el hombre y con una sonrisa tímida ofreciendo mi mano para saludarlo,  le dije “hola soy HELENA”, el hombre responde con una sonrisa, doy media vuelta y regreso a la sala con las demás chicas, era mi primera presentación, estando allí sentada esperando que las demás se terminen de presentar, entra el dueño del reservado y me dice “Helena trae tus cosas que vas a pasar con el señor” ¡oh por Dios! Pensé, no paraban de temblar mis manos y piernas, mientras recogía mis cosas salto una lagrima de mis ojos, pero de nuevo me repetía… “no es tan difícil y tú puedes hacerlo, vamos que por algo estas aquí”.

Salí con un pequeño bolso donde cargaba mi maquillaje, mis pañitos húmedos y mi toalla, Alex me entrega un preservativo, me dice que es una hora y me desea suerte,  en las escaleras estaba el señor esperando por mí, un hombre de aproximadamente 38 años, alto, contextura media, piel trigueña, ojos negros  profundos, lo miro con timidez, me pone su mano en la espalda y me guía al segundo piso, en la puerta de la habitación  estaba el chico que se encargaba del aseo, nos hace entrega del lugar, ingresamos, cierra la puerta tras él, yo no sabía que hacer, me sentía muy asustada, claro que había follado antes pero en estas condiciones era totalmente nuevo para mí. Sonreí y me acerque a él, me toma por la cintura, me besa, no fue un beso desagradable pero si fue un beso sin sentimiento, sin emoción, me desnuda y prosigue a desnudarse él,  me lleva  a la cama y empieza a besar  mi cuerpo, a observarme, el temblor no paraba, él lo notó, me pregunto si me pasaba algo, a lo que conteste que era mi primera vez en esto y que estaba muy asustada, sonrío y me dijo que quería hacerlo especial para mí, continuo con sus besos por mi cuello, mi pecho, mis senos, mi abdomen, mis piernas, me hizo un poco de oral, la verdad sentí de todo menos placer, se levanta, coloca el preservativo y se acuesta sobre mí para montarme, todo iba muy bien hasta que me pide que sea yo quien lo monte… cuando me levanto, por mis piernas baja un poco de sangre, me asuste y me puse de pie, mirándolo perpleja porque no sabia que hacer en estos casos, el se percata de lo que sucede, nerviosa le dije que ya había pasado mi periodo, que no sabía porque había vuelto a sangrar, también le pedí que no le fuera a decir al dueño porque de pronto me echaba del lugar y necesitaba trabajar, me dijo que no me preocupara, que quizás habían sido los nervios, me limpié, luego me pide ponerme en cuatro para finalizar. Fue muy amable conmigo, me dio propina, claro que luego regreso, para darnos el desquite. No puedo decir que haya sido una gran experiencia, pero amo que haya sido con una persona empática. Este fue el primer servicio que tuve como sexoservidora en Paraíso VIP con mi primer nombre “Helena”.   

Comentarios

Entradas populares de este blog

TESTIGOS BAJO LA TORMENTA

CLIC

DEBUTANDO "MY ASS"